miércoles, 15 de junio de 2011

Un psiquiatra a la izquierda

Mi alumno, el mismo alumno, que insiste en salirse de su rol, toma la palabra en la clase :  "Yo le explico profesora, lo voy a escribir en el pizarrón como hace usted cuando quiere que entendamos."  Efectivamente, se levanta y con fibrón azul escribe: 

"Somos todos tarados"

viernes, 10 de junio de 2011

Lo que me compete.

"Por más que me lo explique mil veces yo no lo voy a entender nunca"  Ser profesora es tener que escuchar esta frase lapidaria y pensar qué hacer, aunque el primer pensamiento que me viene a la cabeza es decirle que entonces se dedique a otra cosa.  Pero sacando el hecho que en nuestro sistema educativo nadie puede dedicarse a otra cosa, especialmente si tiene trece años, ser profesora es tener el deseo de enseñar aunque sea imposible o precisamente porque es imposible.  A la clase siguiente compruebo (¿cómo no me dí cuenta antes?) que el alumno en cuestión, no sabe leer.   Cuando le pido que lea, titubea, silabea y no puede terminar el renglón.  Una vez más,  un chico de trece años que llega a la escuela secundaria sin saber leer.  Una vez más, me indigno, ¿cómo puede ser que en seis años de escolaridad primaria a nadie le importara que este chico no supiera leer?  ¿cómo voy a hacer yo para enseñarle a leer en la clase de Matemática en un curso de treinta salvajes de los cuales veinticinco tienen los modales de godzilla? (¿también tengo que enseñarles modales?)
Este tipo de situaciones tiene numerosas implicancias.  Pero una es, para mí, segura:  no voy a poder, como lo tenía planeado, terminar mi terapia esta Navidad

miércoles, 8 de junio de 2011

Democracia real, ya.

El alumno, visiblemente dolido porque le quedó un cinco en el trimestre me dice, al borde del llanto:"¡Le voy a decir al Jefe de Preceptores y te va a poner veinticuatro amonestaciones!"

viernes, 3 de junio de 2011

A veces yo hablo, otras veces soy hablada.

"Creo que debemos ser lo más despiadadamente criticos posible con todo"  Jorge Panesi.

martes, 31 de mayo de 2011

El Candidato

La fórmula Filmus-Tomada, del Frente para la Victoria para el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es absolutamente escandalosa.  El periodista Diego Rojas, quien realizó una profunda investigación sobre el asesinato de Mariano Ferreyra (este último evento llevó a más de un kirchnerista a tomar distancia del gobierno K) publicó una conversación telefónica entre Tomada y Pedraza, que pone en evidencia el apretado lazo entre sindicalismo empresario y gobierno.  Todo está acá.

domingo, 29 de mayo de 2011

La astucia del flaco.

Lo más relevante del programa 876 en el que estuvo Beatriz Sarlo, más allá de frases graciosas que quedarán en el ringtone de la memoria, es la mención del libro "La astucia y el cálculo", del que su autora no quiso hablar con estudiada discreción pero del que se ocupa Verbitsky en Página 12 de hoy.  La preocupación de Verbitsky es demostrar que el interés por los derechos humanos no es de ninguna manera, como sostiene Sarlo, de una calculada estrategia de Néstor Kirchener a partir del 2003 para fortalecer su gobierno débil amenazado entre otras cosas por el movimiento asambleario florecido en el 2001.  Sin embrago, en el Clarín de hoy, la periodista de "la corpo", Susana Viau, en relación al escándalo Shocklender-Madres, cita al decididamente oficialista José Pablo Feinmann: "En su libro 'El Flaco', José Pablo Feinmann describe con ingenuidad brutal las dos opciones que Kirchner se planteó para llenar de consenso a una administración elegida con la menor cantidad de votos de la historia: apelar a la peligrosa insumisión del movimiento asambleario o blindarse con los derechos humanos para recién después, desde el gobierno, capturar el Estado y ponerlo 'a nuestra disposición'. 'Lo que no vamos a poder (…) es movilizar a los asambleístas del 2001. Nuestro punto de partida tiene que ser los derechos humanos (…) ¡Eh, José! ¿Qué pasa? ¿Cómo te llevás con Hebe?', lo acicateaba el flamante mandatario"

Acordamos, sabemos y constatamos diariamente, que "el 70% de los argentinos no habla de política jamás", sin embargo hay construcciones políticas muy fuertes en la sociedad :  el pregonado compromiso kirchnerista con los derechos humanos así como su pugna con Clarín no son originales ni eternos, son históricos, son políticos y deben ser así leídos. 

Indignados del mundo, uníos

A veces vivo peligrosamente, opino sin fundamento.  Otras veces, me aboco a la lectura de los diarios, aunque sé que al hacerlo dejo atrás a mucha gente buena.  Crisis y capitalismo son tan indisolubles como el barco y las olas.  No solamente en Puerta del Sol se cuecen habas:  si los Indignados se pusieran como objetivo firme dos de los puntos que pregonan, es decir, la nacionalización de la banca y la reestatización de las empresas privatizadas, la revolución sería una esperanza más próxima.

"Pareciera que nada se aprendió de la burbuja de Internet de hace una década, la corriente especulativa que se dio entre 1997 y 2001 con las punto com. “Hoy es Internet, pero también hay una enorme especulación con los commodities, particularmente los granos, los CDO (un sofisticado producto financiero que reúne una canasta de préstamos respaldados por activos de alto riesgo) y hasta los paquetes de ayuda financiera a los países en quiebra. Se especula con todo y sin reservas. Pareciera que no se aprendió nada de la crisis de 2008, que casi nos desnuca. Pero esa es la esencia del capitalismo”, comenta Milo Norris, un trader de la Bolsa que corre agarrado de un maletín de cuero de Brioni para escabullirse de las manifestaciones.
En la calle (Wall Street) continúan las marchas. Los maestros piden que el Bank of America pague los impuestos que le corresponden. Según el último balance, el banco –que fue uno de los rescatados por los 700.000 mil millones de dólares que puso el Estado norteamericano para salvar del colapso a sus principales instituciones financieras– pagó en promedio menos dinero en impuestos que un empleado estatal. “Nosotros salvamos a los bancos. Ahora, que nos devuelvan la plata”, grita Alex Funes, un maestro de Harlem al que le recortaron las horas extras.
Las columnas de trabajadores estatales y de maestras dan la vuelta por la calle Broad y ponen en alerta al escuadrón del SWAT que impedirá cualquier intento de acercarse a la Bolsa."