"En cierto sentido ser un cuerpo es ser entregado a otros aunque como cuerpo sea de forma profunda 'el mío propio', aquello sobre lo cual debemos reclamar derechos o autonomía.
(...) El cuerpo implica mortalidad, vulnerabilidad, agencia: la
piel y la carne nos exponen a la mirada de los otros pero también
al contacto y a la violencia. El cuerpo también puede ser
la agencia y el instrumento de todo esto, o el lugar donde «el
hacer» y «el ser hecho» se tornan equívocos. Aunque luchemos
por los derechos sobre nuestros propios cuerpos, los mismos
cuerpos por los que luchamos no son nunca del todo
nuestros. El cuerpo tiene invariablemente una dimensión pública"
Judith Buttler
Deshacer el género
martes, 1 de septiembre de 2015
lunes, 17 de agosto de 2015
Política
"¿Qué es una radiación?" me pregunta mi hijo una tarde al bajar del auto enfrente de la casa de su abuela, un barrio de monoblocks donde los desesperados suelen pararse en la mitad de la avenida con un arma para robar. Hace veinte años era un método que tenía algún éxito pero hoy los automovilistas no se amedrentan, aceleran en vez de frenar y el chorro tiene que correrse rápido de su posición y huir o ser atropellado sin más. "Es cualquier clase de rayo", respondo, tratando de simplificar pero pienso que lo más correcto sería responder que todo es radiación, todo es radiactivo ( como todo es política). Esa noche voy a soñar, otra vez, que estoy en medio de una guerra, estoy en el lugar de la resistencia final, el punto donde caerán todas las bombas nucleares. Para armar mi defensa solo cuento con tubos de cartón, un poco de hilo y pedazos de carne cruda. Pero, por supuesto, es solamente una pesadilla.
jueves, 23 de julio de 2015
Nos hemos consagrado a las vacaciones de invierno. Buscamos opciones, planificamos horarios y coordinamos programas. Salimos. Gozamos hasta del viaje en subte. Llevamos provisiones, el mate siempre fundamentalmente porque es barato, caliente, dulce y nos da energía en todo momento y lugar.
Hace frío pero llevo una enorme bolsa donde guardar abrigos, gorros y bufandas mientras disfrutamos de la calefacción de los teatros, museos y bibliotecas que visitamos. En todas partes hay niños, niños con sus padres, sus tíos o abuelos, niños con personas que los aman y que se consagraron a ellos, que pensaron en ellos y en colores, en música y en sonidos diferentes, hermosos, para ellos.
A nosotros nos gusta mirar las caras de nuestros hijos en cada paseo. Atesoramos sus expresiones de asombro, concentración, interés. Esas caras nos dicen todo y nos alejan de una vez (y de algún modo para siempre) de los horrores de este año electoral.
A la tardecita, de regreso a casa, contamos los tesoros del día: las fotos de una visita guiada, los dibujos del taller de manga, la anécdota de la pelicula japonesa que se cortó diez minutos antes del final. Luego nos miramos y nos preguntamos ¿Qué quieren hacer mañana?
Hace frío pero llevo una enorme bolsa donde guardar abrigos, gorros y bufandas mientras disfrutamos de la calefacción de los teatros, museos y bibliotecas que visitamos. En todas partes hay niños, niños con sus padres, sus tíos o abuelos, niños con personas que los aman y que se consagraron a ellos, que pensaron en ellos y en colores, en música y en sonidos diferentes, hermosos, para ellos.
A nosotros nos gusta mirar las caras de nuestros hijos en cada paseo. Atesoramos sus expresiones de asombro, concentración, interés. Esas caras nos dicen todo y nos alejan de una vez (y de algún modo para siempre) de los horrores de este año electoral.
A la tardecita, de regreso a casa, contamos los tesoros del día: las fotos de una visita guiada, los dibujos del taller de manga, la anécdota de la pelicula japonesa que se cortó diez minutos antes del final. Luego nos miramos y nos preguntamos ¿Qué quieren hacer mañana?
sábado, 4 de julio de 2015
Socializar.
En general no me gusta la gente."Si pudiera llevar una pequeña muralla portátil llena de arqueros, lo haría".
Sin embargo, todos los viernes voy a desayunar con las mamás del grado de Miguel. Tomamos mate o café con tostadas de pan de campo o budín de limón. charlamos durante una hora y después nos vamos a trabajar. No sé si somos amigas, mejor dicho somos una clase de amigas. De algún modo sentimos que la vida social de nuestros hijos depende de la nuestra así como ellos aún dependen de nuestros cuidados en materia de alimento, abrigo y amor. Si los padres se llevan bien, ellos se llevarán bien. Es simple. Y abrigo la esperanza de que Miguel pueda superar mi naturaleza ermitaña.
Sin embargo, todos los viernes voy a desayunar con las mamás del grado de Miguel. Tomamos mate o café con tostadas de pan de campo o budín de limón. charlamos durante una hora y después nos vamos a trabajar. No sé si somos amigas, mejor dicho somos una clase de amigas. De algún modo sentimos que la vida social de nuestros hijos depende de la nuestra así como ellos aún dependen de nuestros cuidados en materia de alimento, abrigo y amor. Si los padres se llevan bien, ellos se llevarán bien. Es simple. Y abrigo la esperanza de que Miguel pueda superar mi naturaleza ermitaña.
lunes, 29 de junio de 2015
Qué tenés que andar diciendo de mí.
Camino entre los bancos en la clase de logaritmos en 4° pero ya sabemos que las preocupaciones reales de los alumnos pasan por temas muy diversos al que intentamos proponerles.
_La profesora de Química me dijo que usted habló mal de mí ¿es verdad?_ me dice un alumno que a diferencia del resto del grupo ya tiene 18 años cumplidos. La afirmación me alcanza como un rayo. Recuerdo muy bien a la profesora de Química y no sé bien que pude haberle dicho salvo que dudaba seriamente de las capacidades intelectuales del alumno que ahora me acusa frente a todos.
_Yo no hablo mal de los alumnos. _ Respondo con rigidez e incomodidad. Nadie en el aula me cree.
_Además, _trato de contraatacar, _justo usted, alumno, me dice esto cuando se queja siempre y habla pestes de la profesora de Matemática del año pasado. Yo nunca hablo mal de nadie._ Insisto, creo que soné más convincente.
_Al menos ella sí era sincera_ me retrucan y opto por el silencio mientras evalúo qué hacer con esa desubicada de Química y decido que lo mejor es retirarle el saludo y no hablarle nunca más en lo que queda del año.
_La profesora de Química me dijo que usted habló mal de mí ¿es verdad?_ me dice un alumno que a diferencia del resto del grupo ya tiene 18 años cumplidos. La afirmación me alcanza como un rayo. Recuerdo muy bien a la profesora de Química y no sé bien que pude haberle dicho salvo que dudaba seriamente de las capacidades intelectuales del alumno que ahora me acusa frente a todos.
_Yo no hablo mal de los alumnos. _ Respondo con rigidez e incomodidad. Nadie en el aula me cree.
_Además, _trato de contraatacar, _justo usted, alumno, me dice esto cuando se queja siempre y habla pestes de la profesora de Matemática del año pasado. Yo nunca hablo mal de nadie._ Insisto, creo que soné más convincente.
_Al menos ella sí era sincera_ me retrucan y opto por el silencio mientras evalúo qué hacer con esa desubicada de Química y decido que lo mejor es retirarle el saludo y no hablarle nunca más en lo que queda del año.
domingo, 28 de junio de 2015
UN ANIMAL SOÑADO POR KAFKA
Es un animal con una gran cola, de muchos metros de largo, parecida a la del zorro. A veces me gustaría tener su cola en la mano, pero es imposible; el animal está siempre en movimiento, la cola siempre de un lado para otro. El animal tiene algo de canguro, pero la cabeza chica y oval no es característica y tiene algo de humana; sólo los dientes tienen fuerza expresiva, ya los oculte o les muestre. Suelo tener la impresión que el animal quiere amaestrarme; si no, qué propósito puede tener retirarme la cola cuando quiero agarrarla, y luego esperar tranquilamente que ésta vuelva a atraerme, y luego volver a saltar.
FRANZ KAFKA: Hochzeitsvorbereitungen auf dem Lande, 1953.
De El libro de los seres imaginarios de J.L.Borges y Margarita Guerrero
Es un animal con una gran cola, de muchos metros de largo, parecida a la del zorro. A veces me gustaría tener su cola en la mano, pero es imposible; el animal está siempre en movimiento, la cola siempre de un lado para otro. El animal tiene algo de canguro, pero la cabeza chica y oval no es característica y tiene algo de humana; sólo los dientes tienen fuerza expresiva, ya los oculte o les muestre. Suelo tener la impresión que el animal quiere amaestrarme; si no, qué propósito puede tener retirarme la cola cuando quiero agarrarla, y luego esperar tranquilamente que ésta vuelva a atraerme, y luego volver a saltar.
FRANZ KAFKA: Hochzeitsvorbereitungen auf dem Lande, 1953.
De El libro de los seres imaginarios de J.L.Borges y Margarita Guerrero
lunes, 22 de junio de 2015
Mi trabajo es educar. Mi trabajo es imposible. No concibo que alguien en plena posesión de sus facultades decida por su propia voluntad hacer este trabajo en lugar de cualquier otro. Y sin embargo aquí estoy, profesora de escuela secundaria, un trabajo de perdedores e infelices. O de gente muy buena y muy ingenua.
Ante todo, mi trabajo requiere aguante, perseverancia, justicia, previsión y amor.
Me pagan por enseñarle al que no quiere ser enseñado. Más aún, me pagan por querer a quien no quiere ser querido. Y ciertamente me pagan muy poco por todo eso.
Los resultados son siempre magros y desalentadores. Cada año de mal en peor. Son muy pocas las cosas que me alientan a seguir. La risa de mis hijos es una de ellas.
Ver sus caritas felices por la mañana cuando lo llevo a la escuela y me voy a trabajar.
Ante todo, mi trabajo requiere aguante, perseverancia, justicia, previsión y amor.
Me pagan por enseñarle al que no quiere ser enseñado. Más aún, me pagan por querer a quien no quiere ser querido. Y ciertamente me pagan muy poco por todo eso.
Los resultados son siempre magros y desalentadores. Cada año de mal en peor. Son muy pocas las cosas que me alientan a seguir. La risa de mis hijos es una de ellas.
Ver sus caritas felices por la mañana cuando lo llevo a la escuela y me voy a trabajar.
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la madre,
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